Una vez que hemos llamado a la API con la URL, los parámetros y la identificación correspondientes, recibiremos la información que habíamos solicitado. Esta información debe tener un formato que sea fácil y cómoda para ser procesada por un programa informático. Habitualmente, hay dos formatos de salida posibles: en XML y en JSON. En ambos casos, la salida de la API será un documento en el que la respuesta que buscamos irá marcada mediante etiquetas. El tipo de respuesta y las etiquetas utilizadas variarán según la API. Por ejemplo, si hemos llamado a la API que convierte al masculino palabras en femenino, la llamada a la API para la palabra “actriz” y su respuesta en JSON serán:

https://store.apicultur.com/api/masculino/1.0.0/actriz

{
  "palabra": "actor",
  "error": 0
}

A partir de esta respuesta, el programador obtendrá la información que le interesa y la incorporará a su programa.

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