Si eres un avezado programador, probablemente estés familiarizado con el concepto API.
Para los profanos en la materia, he aquí una explicación muy de andar por casa sobre el asunto:

Supón que yo tengo un programa informático estupendo. Por poner un ejemplo, pongamos que tengo un programa que conjuga verbos. Con mi programa, creo una página web que permite conjugar verbos. Así, cualquier persona puede acceder a la web y consultar mi programa. Esto es está muy bien.

Sin embargo, quizá haya otras personas que estén creando otros programas y otras aplicaciones y les resulte útil mi conjugador para poder integrarlo dentro de sus servicios. Por ejemplo, quizá haya un programador, una empresa o un grupo de investigación a quien le interese poder tener las formas conjugadas a partir de un infinitivo, es decir, gente a la que le interese acceder a un programa como el mío. Podrían crear su propio conjugador, pero ¿para qué perder el tiempo inventando de nuevo la rueda cuando mi programa ya cubre lo que otros quieren? En este caso, necesitamos poder integrar las respuestas de mi programa dentro de su propio programa. Para esto, necesito tener una API a la que ellos puedan acceder.

Una API consiste básicamente en una puerta entrada a mi programa por la que pueden acceder otros programas. A través de esta puerta (la famosa API), otros programadores pueden utilizar mi conjugador: sólo tienen que llamar a mi programa indicando el infinitivo que desean conjugar y mi programa les devolverá la conjugación correspondiente en un formato legible y práctico para el programa y el programador. De este modo, otros programadores pueden beneficiarse del programa que yo he creado.

¡Ojo! La API no da acceso a las tripas del programa. El código interno de mi conjugador seguirá siendo privado. La API sólo proporciona una puerta por la que otras personas puedan usar el programa, pero sin dejar el código al descubierto. Por poner una metáfora, mi programa (el conjugador, en este caso) sería la cocina. La API sería la ventanita por la que los camareros que están en la barra (es decir, los programadores) piden los platos a la cocina. La cocina recibe las comandas de los camareros a través de la ventanita (mi programa recibe las solicitudes de otros programas vía API) y proporciona los platos pedidos (mi programa devuelve las conjugaciones pedidas), pero la cocina (es decir, las tripas del programa) está oculta a los camareros. Ellos solo pueden hacer pedidos y recibir los platos, nunca ven que ocurre dentro de la cocina ni saben cómo se cocinan los platos.

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